jueves, 8 de enero de 2015

Mi aventura de 6.300 km en bici



Los sueños se amontonan en nuestras cabezas y nos transportan a mundos posibles e imposibles. Siempre me gustó imaginarme viajando despacio, con los ojos bien abiertos para no perderme ripio, respirar aromas, escuchar pájaros y tratar de desentrañar los secretos de montañas, valles, ríos y paisajes. Las sensaciones de cada mañana son únicas y su irrepetible luz nos regala colores nuevos que estrenar y recordar.
Los que disfrutamos montando en bici conocemos el placer de ver cómo tras cada curva se abre un telón, un escenario que conquistamos una pedalada tras otra, con nuestra respiración como banda sonora y la satisfacción de quien se lo ha ganado con su propio esfuerzo. No se trata de logros épicos ni grandes hazañas deportivas, es todo más de andar por casa, pero como de las otras no tenemos experiencias, éstas nos sirven igual.
Quizás no de la forma que pensaba, pero 2014 me ha permitido vivir una aventura de 6.300 km sobre la bici. De ser una ruta de ida y vuelta y saliendo de Alicante podría haber rodado por el litoral mediterráneo español, cruzar a Francia por La Jonquera, Costa Azul, luego hacia Lyon, Dijon, Metz, Luxemburgo, Alemania, por Colonia, Dortmund, Bremen, Hamburgo, Dinamarca, Aarhus, Aalborg, al norte, ferry y Noruega, Oslo, cervecita y todo al sur hasta casa.
Seguro que habría sido inolvidable. Tal vez otro año. Aún así, he soñado y disfrutado como un enano por tierras domésticas en recorridos intermitentes y muy repetidos, pero igualmente llenos de sensaciones. Me quedo con la Marcha de la Sierra de la Pila en Murcia (era mi primera) y la ruta hasta el puerto de la Peña Negra, en Ávila, una subida preciosa, de esas que te dejan ver lo que dejas atrás y lo que te queda por ascender.
También es de reseñar que he conocido virtualmente a un verdadero ídolo del deporte. Se trata de Ferdinand G, un muniqués de 64 años que, a pesar de lo severo de su clima, no se ha bajado de la bici en todo el año. Su actividad deportiva es verdaderamente impresionante. Ha cerrado 2014 con 54.294 km, una auténtica burrada no ya para una bici, sino propia del coche de un viajante.
En 2015 más, eso sí, cada uno en su categoría.

miércoles, 5 de junio de 2013

Se acerca el verano

Este fin de semana he dado un paseo por los alrededores de Blacha. Ahora el campo está espléndido y el tiempo es bueno, toda una excepción entre los fríos meses del interminable invierno y el calor abrasador del verano que hace crujir el suelo y quema la piel.
Ahora el espliego (Lavandula angustifolia) está colorido y rotundo, al igual que infinitas plantas que lo tapizan todo. La comida hace que prospere también la vida animal. Las hojas del majuelo (Crataegus monogyna) son al parecer el plato favorito de unos gusanos que lo devoran con ansia.
Cualquier páramo se muestra fértil pradera y la cumbre nevada de La Serrota al fondo enseña su ladera amarilla por las flores de los piornos (Cytisus purgans).
A través de la Cañada Real Leonesa Occidental, el Cordel, el ganado, guiado por unos cuantos jinetes transita de unos pastos a otros dando uso a esta vía pecuaria como se viene haciendo desde 1273. Casi nada.
 

domingo, 5 de mayo de 2013

Agua para la fauna en Planises

El mes de abril ha sido en Alicante especialmente generoso, el más lluvioso de los últimos 50 años. Además, ha habido muchos días de precipitación, con lo que el terreno se ha empapado.
El campo lo agradece y responde con exhuberancia. Además de llenarse de flores de primavera, como la jara blanca (cistus albidus), las plantas dan un estirón y ocultan los senderos con sus nuevos brotes.
Estas lluvias han servido para almacenar agua en los pequeños tolls naturales y también en las nuevas balsas que se han creado en Planises, en el Maigmó. Son pequeños, pero perfectos para las perdices y otras aves. En casi todos los casos aprovechan el agua de escorrentía, y si luego se mantiene alguno de ellos, se asegurará que puedan seguir adelante los animales en la época más dura del verano.  Unas imágenes ilustrativas

miércoles, 3 de abril de 2013

Aguas mil

El marzo más lluvioso desde hace décadas y unas temperaturas más suaves de lo acostumbrado dibujan una estampa inusual en espacio rural castellano. En el Valle Amblés el agua rebosa por todas partes, los cauces se quedan pequeños y la tierra está empapada hasta la saturación. La vegetación tapiza cada palmo de suelo y la primavera arranca con fuerza. Los pastos crecen, las primeras flores brotan llenas de energía y los animales celebran el festival. Los agricultores en cambio apenas pueden entrar en las fincas y las labores del campo tienen que esperar y quizás desistir en esta campaña.
Por ello, la retina ha de guardar esta imagen para recordarla cuando los calores que lleguen más adelante sequen el aire y abrasen el verde.
Estas imágenes nos muestran el Adaja a su paso por Blacha, el río de Narros a la entrada del pueblo y discurriendo por el Vergal y la incipiente floración del sauce (verguera).
 

martes, 26 de junio de 2012

CEA La Dehesa. Un espectáculo

Esta semana tuve la oportunidad de visitar el Centro de Educación Ambiental La Dehesa, en Riópar (Albacete).
Es una de esas experiencias que no sólo colman las expectativas, sino que las rebasan ampliamente. La fauna ibérica es muy rica y variada, pero todos tenemos unos iconos grabados en la memoria y en las vivencias campestres. Entre ellos sin duda el lobo es el más emblemático, aullando en el recuerdo como lo hacía en el documental de Rodríguez de la Fuente, pero son muchas especies las que de una forma u otra son familiares para los que tenemos relación con el mundo rural.
En los parques zoológicos y similares hemos visto la triste estampa de algunos ejemplares de mirada perdida vagando por escenarios mejor o peor logrados, pero eso nada tiene que ver con la naturaleza.
El CEA La Dehesa es un proyecto mucho más perfecto. El escenario es real, una dehesa junto a los Picos del Oso, y el itinerario por el que transcurre la visita (dos horas a pie) permite contemplar un gran número de animales desde una corta distancia. Obviamente son ejemplares troquelados, pero su hábitat natural es semejante al que disponen sus semejantes salvajes y sus condiciones sociales y de conducta se pueden desarrollar de forma razonable.
Lo mejor sin duda es la profesionalidad y capacidad docente de Luis, quien nos guió en el recorrido y que nos supo transmitir su respeto por los animales y su compromiso con el proyecto.
Si estáis cerca y tenéis la oportunidad de visitarlo no os le perdáis. Es altamente recomendable.
Aquí unas fotos

martes, 8 de mayo de 2012

Pequeñas, delicadas y bellas

Esto de la naturaleza está muy mal repartido. El invierno, el verano y casi también el otoño son lentos. De una semana a otra apenas hay cambios. Hay tiempo de planificar, de explorar, de buscar.
En cambio, la primavera es abrumadora. Es cierto que todo lleva su orden, pero la transformación es veloz. Si dejamos escapar una oportunidad, cuando regresamos la película ha avanzado demasiado y debemos esperar al año siguiente. Eso sólo se remedia con constancia. Así he encontrado algunas plantas que desconocía hasta ahora:  la Mostacilla brava (Thlaspi perfoliatum), esbelta y delicada, que crece en ambientes umbríos y húmedos, y la Hierba de San Roberto (Geranium purpureum), que pegada al suelo, enseña su flor lila a la sombra de una carrasca.
Una maravilla (y además gratis).

domingo, 22 de abril de 2012

Flores

El Maigmó está lleno de vida estos días. La primavera viene cargada de flores que adornan el paseo y llaman nuestra curiosidad por su belleza, su forma y su olor. También nos acompañan miles de insectos que revolotean en torno a las flores y que se afanan por extraer su sabrosa esencia.
Además de las más habituales, he encontrado esta mañana esta preciosa amapola morada (Roemeria hybrida) y me he detenido frente a un cerezo (Prunus avium subsp. avium) solitario que lucía así de precioso:
   También está en flor el cojín de monja (Erinacea anthyllis), aunque no creo que haya voluntarias ni en el clero para sentar sus posaderas en él.